Almacenamiento de energía en 2026 y cinco claves a seguir

Cinco factores estratégicos redefinirán la expansión del almacenamiento energético en los mercados globales durante 2026.
Almacenamiento de energía

El mercado global de almacenamiento de energía ha entrado en una etapa de madurez marcada por cambios regulatorios, avances tecnológicos y nuevas estrategias en la cadena de suministro. Las previsiones para 2026 apuntan a una consolidación de tendencias que redefinirán el papel de las baterías en la transición energética mundial.

Reconfiguración global en la cadena de suministro

La participación de China sigue siendo dominante en todas las etapas del suministro de baterías: desde el refinado de materiales críticos hasta la integración de sistemas. Sin embargo, las presiones comerciales están obligando a los fabricantes a diversificar geografías. El sudeste asiático, la región MENA y Europa se perfilan como nuevos polos de manufactura, mientras que en EE. UU. se espera una redefinición de estructuras societarias para esquivar restricciones comerciales.

Esta reorganización tendrá efectos directos en la disponibilidad de componentes y precios a corto plazo, especialmente en mercados con requisitos de contenido local más estrictos.

Impulso a las tecnologías alternativas sin litio

La complejidad creciente del acceso al litio está allanando el camino para soluciones de almacenamiento sin litio. Tecnologías como las baterías de iones de sodio, los sistemas de flujo redox y los dispositivos de hierro-aire están recibiendo un renovado interés tanto desde el ámbito industrial como gubernamental.

Mercados como Alemania, Australia y California están liderando procesos de licitación que contemplan soluciones no convencionales. Este giro responde no solo a la necesidad de diversificar tecnológicamente, sino también a exigencias de sostenibilidad y seguridad estratégica.

Nuevas reglas del juego en mercados clave

En 2025, China suprimió la obligatoriedad de acompañar renovables con almacenamiento, apostando en cambio por mecanismos de mercado. Esta decisión introduce incertidumbre en el financiamiento de proyectos y podría modificar el ritmo de crecimiento en 2026. Por su parte, Estados Unidos mantiene incentivos fiscales para sistemas de baterías, pero con condiciones que excluyen equipos con componentes chinos, lo que complejiza la logística.

Esta dualidad regulatoria entre las dos economías más influyentes plantea escenarios contrastantes y acelera el reposicionamiento de fabricantes y operadores.

Geografías en expansión: europa, oriente medio y más allá

Las licitaciones públicas en Europa y Medio Oriente están dinamizando la incorporación de almacenamiento a gran escala. Irlanda, España e Italia destacan por su aceleración en la adjudicación de proyectos, mientras que en el Golfo se observa un interés creciente por soluciones que fortalezcan la estabilidad de red en contextos de alta demanda.

El año 2026 podría significar el paso definitivo del almacenamiento de energía desde la experimentación técnica hacia una infraestructura crítica para la gestión energética.

Centros de datos y demanda distribuida

El auge de los centros de datos en todo el mundo está impulsando la demanda de soluciones de almacenamiento con alta confiabilidad. Estos entornos requieren capacidad de respaldo y estabilidad continua, lo que está posicionando al almacenamiento como componente esencial de la infraestructura digital.

Al mismo tiempo, la generación distribuida está integrando cada vez más soluciones de almacenamiento en microrredes, hogares y pequeñas industrias, ampliando el mapa de aplicación más allá de los grandes operadores de red.

Fuente: Woodmac

Foto: Shutterstock