Róterdam pasa de la visión climática a la infraestructura real

Róterdam no habla de promesas, sino de infraestructura ya en construcción que conecta hidrógeno, CO₂, amoníaco y transporte cero emisiones.
El puerto de Róterdam se prepara para el abastecimiento seguro de amoníaco tras las pruebas prácticas

El puerto de Róterdam consolida su papel como epicentro europeo de la transición energética y de materias primas, con diez proyectos estratégicos que ya están en construcción o en fases avanzadas de implementación.

A diferencia de otros hubs energéticos, el enfoque del puerto no se limita a metas de descarbonización, sino que apuesta por infraestructura industrial pesada, capaz de sostener la competitividad del clúster químico, logístico y marítimo.

El dato más relevante es que estos proyectos forman un sistema integrado (hidrógeno, captura de CO₂, olefinas circulares y combustibles alternativos) con el objetivo declarado de alcanzar un puerto neutro en CO₂ para 2050.

Hidrógeno verde a escala industrial como eje central

El hidrógeno es el pilar técnico de la estrategia. Air Liquide construye ELYgator, una planta de hidrógeno verde de 200 MW, con entrada en operación prevista para finales de 2027, una de las mayores capacidades anunciadas en Europa.

A esto se suma Holland Hydrogen I, de Shell, ubicada en Maasvlakte, que será la primera instalación en inyectar hidrógeno verde a la red nacional en desarrollo, conectando producción renovable con demanda industrial.

Proyectos como H2Next de HyCC refuerzan esta apuesta, posicionando a Róterdam como un nodo donde el hidrógeno deja de ser piloto y pasa a ser materia prima energética y química a escala comercial.

Captura de CO₂, olefinas circulares y amoníaco seguro

La transición no se limita al hidrógeno. El proyecto Porthos ya completó la instalación de su gasoducto marino de 20 km, que transportará CO₂ capturado hacia depósitos bajo el Mar del Norte, habilitando descarbonización sin desindustrialización.

En paralelo, Blue Circle Olefins desarrollará una planta de olefinas 100 % circular, capaz de reducir más del 80 % de las emisiones del ciclo de vida de plásticos como PE, PP y PVC frente a procesos fósiles tradicionales.

El puerto también avanza en el abastecimiento seguro de amoníaco, tras pruebas exitosas entre buques, un paso crítico para habilitar este vector energético como combustible marítimo limpio y escalable.

Transporte marítimo y fluvial cero emisiones ya en marcha

El último eslabón de la transición es el transporte. Róterdam impulsa la energía en tierra (shore power) para cruceros y terminales de contenedores, reduciendo emisiones locales y consumo de combustibles durante el atraque.

En navegación interior, proyectos pioneros integran baterías intercambiables para hacer escalable el transporte fluvial eléctrico, atacando uno de los segmentos más difíciles de descarbonizar.

El dato más llamativo es que Samskip construye los primeros porta contenedores del mundo propulsados por hidrógeno líquido, con operación prevista a partir de 2027 y con Róterdam como punto de abastecimiento, marcando un hito global en transporte marítimo limpio.

Fuente:https://www.portofrotterdam.com/

Foto: Martens Multimedia.