La empresa podrá reanudar sus compras directas de crudo venezolano gracias a una nueva licencia estadounidense, en un contexto de cambio geopolítico y energético.
La compañía noruega proyecta alcanzar los 410.000 barriles diarios en 2026 tras duplicar su capacidad operativa y asegurar reservas por 2.200 millones de barriles.