El dron FlatFish supera pruebas técnicas para Petrobras en Italia

El robot submarino de Saipem avanza hacia su despliegue operativo en las aguas profundas de Brasil tras validar su autonomía total.
La autonomía garantizada del dron FlatFish en el lecho marino

Recientemente, el dron FlatFish de inspección submarina ha superado una serie de pruebas de aceptación funcional en Trieste, Italia. Estas maniobras fueron realizadas bajo la supervisión directa de técnicos de Petrobras, quienes confirman que la unidad está preparada para enfrentar las exigencias de los campos petrolíferos más profundos del planeta. El desarrollo positivo de estas evaluaciones marca el cierre de una fase contractual iniciada en 2023 y permite el paso inmediato a la implementación en escenarios reales.

La autonomía garantizada del dron FlatFish en el lecho marino

A lo largo de las jornadas de ensayo, el vehículo autónomo submarino demostró una capacidad operativa impecable. El robot ejecutó misiones de inspección sin intervención humana, centrando sus esfuerzos en el monitoreo de tuberías y estructuras complejas.

Así mismo, los sensores avanzados del dron permitieron realizar mediciones precisas de protección catódica y evaluar el espesor de paredes metálicas con un margen de error mínimo. La calidad de los datos obtenidos satisface los rigurosos estándares que la industria energética exige para activos situados a 3.000 metros de profundidad.

La colaboración entre la ingeniería italiana y la estatal brasileña resulta fundamental para reducir la dependencia de buques de apoyo en superficie. Este avance tecnológico permite que las operaciones de mantenimiento sean más seguras y sostenibles, alineándose con los objetivos de descarbonización global.

El dron FlatFish es una herramienta aislada que forma parte de una familia de robots diseñados para la permanencia submarina prolongada. El próximo destino de esta unidad será el litoral brasileño, donde operará en un ambiente marino real para consolidar su liderazgo en la robótica industrial.

Fuente y foto: Saipem